Yo como TÚ

Me atraen las perlas desde que mi abuela me regaló mis primeros pendientines para la comunión. Me sentí especial porque llevaba perlas como mi madre: su elegancia las ha hecho aún más bonitas, nunca prescinde de ellas. Ni yo. Cuando me las pongo recuerdo algo que se me ocurrió hace tiempo «Mujer que perla adora ENAMORA» Esto me hace sonreír.

Cuenta una leyenda que las ostras hacen perlas en noches de luna llena cuando beben gotas de rocío que van a parar al mar.

FELIZ NAVIDAD.

Mirlo Blanco

Me detuve a descansar bajo el frondoso árbol de apetecible sombra aquella mañana en la que el camino resultaba fatigoso y enseguida escuché un ligero movimiento de hojas y una afinada sinfonía. Ahí permanecí, cerré los ojos y disfruté lo bonito de haber encontrado un mirlo blanco que me dedicaba su canto.