Frutos muy dulces…

Pensaba en ella. Se durmió aquella noche recordando un proverbio que otras noches, durante años, le había dado fuerza: «La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces». Lo repitió y sonrió relajado.

Un desayuno con diamantes

Tras el inesperado regreso de él habían alcanzado el máximo grado de optimismo y bienestar.

Y una mañana, de esas que no se olvidan,  junto a su taza de café ella  encontró un regalo. Lo abrió con sonrisa temblorosa y ojos brillantes de felicidad.  No era un collar esta vez: quedó extasiada al ver el precioso anillo.  Cuando terminaron ese café , a sorbos y a besos, sabían que se casaban un día especial, repleto de ilusión, el 5 de Enero.

No era un sueño

Se sentía auténtica desde que había llegado a la Isla. Aquella tarde reía con sus amigos cuando por sorpresa un estremecedor beso se posó en su nuca. Revolucionada se volvió . Se abrazaron anhelantes.   Él miró su collar, sonrió y VOLVIERON A ABRAZARSE.

Puesta de Sol

Sentada en la arena, frente al mar, volvía a asombrarse como la primera vez con aquel cielo anaranjado… y en ese momento especial sus pensamientos fueron para él.

Verde rompedor

Corrió a abrazarla en cuanto la vio llegar. Su amiga vestía de verde, estaba rompedora, como siempre,  y también llevaba un m.mg que potenciaba la luminosidad de su personal estilo.

 COLOR: ENERGÍA POSITIVA.