Lienzo de cristal

Le resultaba un placer detenerse cada vez que pasaba por m.mg En esta ocasión buscó un collar para regalar, acorde con la persona que lo iba a lucir. Y volvió a sentir inclinación por una pieza de *Murano*, un trozo de cristal hecho lienzo. Las perlas lo hacían aún más deseable.

Era el collar perfecto para una mujer creativa, natural y libre.

Amor cristalizado

El sentimiento que los unía tenía una forma más que definida…

Mientras esperaba  su regreso contaba con un poder mágico que utilizaba cada día: la ilusión de tenerlo en su vida.

 

Pon corazón.

Dorada noche oscura

Bajo el azul oscuro todo era claridad. Se despedían por unos días, él debía abandonar la isla. No quisieron otro techo que no fuese el cielo que miraban con placer, cubiertos con la misma manta, disfrutando de su proximidad y del calor que los adormecía de madrugada.

 

LAPISLÁZULI, PERLAS Y CRISTALES.

LOVE

Les esperaba el lugar… aquel sitio especial donde él había acudido casi diariamente en su ausencia, ahí, donde sentía flotar en el ambiente sus besos y las palabras «siempre juntos». La empedrada calle de blancas y bajas casas,  a pesar de ser estrecha,  permitía  a los vecinos tener decorados bancos con vistosos cojines de colores y mesas de madera para sus tertulias, una pintoresca costumbre. Y al final , al lado de un antiguo escalerón de piedra que bajaba a la playa, estaba el  pequeño restaurante donde brindaron por primera vez . En ese ambiente tan acogedor cenaron aquella noche y volvieron a brindar y a regalarse besos.

Como cada fin de semana  se celebraba verbena y acompañaba una espléndida luna que los dos contemplaron, después se unieron al baile y ella enseguida reconoció el juvenil LOVE de la tiendecita del puerto que lucía con viveza y pasión una muchacha…

Esa fresca noche de verano se respiraba AMOR.

Colección de sensaciones

Nada más llegar, cuando el encanto de aquel collar la hizo parar, supo que había escogido el camino correcto. Tuvo esa corazonada. Y desde entonces los días estaban siendo intensos, llenos de buenos momentos. Ya no quedaba nada de ese miedo que la asaltaba y paralizaba cuando estaba lejos, miedo a que no fuese recuperable lo que tanto deseaba: volver junto a él.

Soñó las pinceladas de sol en el mar, la claridad de pensamientos , el bienestar… el brillo del momento . Dormía plácidamente, nada la incomodaba, transmitía una agradable sensación de tranquilidad y armonía .

Destello de sentimiento

Se habían echado mucho de menos, sin querer interferir uno en la vida del otro pero no puede el tiempo marchitar fácilmente la fortaleza del amor.

Regalarle el collar fue un destello de sentimiento. Compartieron el día en alta mar, aislados del mundo, sintiéndose. Lo necesitaban. Y él no quiso explicaciones, las únicas palabras que deseaba oír eran TE QUIERO.

Mágico momento

Paseó por el puerto y se acercó a la pequeña tiendecita con aquella mesa exterior repleta de atrayentes collares, sus  piedras desprendían extrema calidez. Collares  sencillos y sin embargo cautivadores. Y  entre todos volvía a destacar  UNO,  pero cuando fue a cogerlo alguien se le adelantó…

 «El collar entre sus manos es aún más precioso…», pensó ella .

Decididamente él colocó la bonita pieza en tan femenino cuello y le dijo: «Quiero que nuestros momentos sean tan transparentes y azules como esta piedra. Y que tu pecho sea también mi cobijo».Sintió que era bienvenida al cielo. Y venciendo la pérdida momentánea del sentido, besó sus labios entusiasmadamente.

Conexión

Aquella noche le habló a la luna, entre suspiros, relajada, exactamente como recordaba que lo hacía su abuela. Se sentía a gusto.

El collar sobre su mesilla brillaba de una forma especial y una vez más quedó mirándolo detenidamente. Ese colgante de cristal de Murano acompañado de perlas y cristalillos era algo más que un bonito adorno.