Disfrutar del primer sol de la mañana aún resulta agradable. Cierro los ojos, dejo que todo pierda exactitud y en esa sensación de descansada atención solo los colores son nítidos y reclaman la mezcla perfecta para mi próximo collar.

Hoy entre difuminados árboles una figura igualmente difuminada me ha saludado, he imaginado que era Don CHIC el Jacetano, mi primer cliente. Le he gritado “¡GRACIAS!” por regalarme la ilusión de mi primer pedido y también, claro está,  por eligir ese collar y no otro para hacer bonito un momento. Después las “¡GRACIAS!” han sido para Salerosa, Guay, Vivaracha, Sandungueras, Resultona, Donairosa… para todos los que en este breve periodo de tiempo habéis sumado ilusión a mi proyecto de Tienda Online, apoyando con vuestra confianza mi iniciativa. MIL GRACIAS.