Me apeteció ponerle un collar al sombrero. Son buenos amigos.

En cuanto vi este cómodo sombrero lo quise. Sentí olor a verano y tremendas ganas de movimiento, de brisa sobre todo, de olvidar la mascarilla que no me seduce como complemento.

No sé si a alguien le ocurre lo mismo… yo, tal cual, con un sombrero, un collar y unas gafas de sol me siento totalmente iluminada. Tendrá o no fundamento pero me invaden esas atractivas ganas de hacer cosas, y más por estas fechas y en la actual situación. Así que empiezo a anotar planes y aventuras anhelad@s para no dejar de cumplir ni un@ cuando quede privado de vitalidad el acechante virus. Ojalá sea pronto.

 

>creativity for life